Este baile de parejas de Sevilla, todavía muy popular, se originó en las Seguidillas (Coplas de la seguida). Las seguidillas fueron durante siglos las canciones de baile más populares y el prototipo del baile alegre, temperamental, muy sensual y rústico. Se acompañaban con castañuelas y ritmos de pies, el «taconéo», y se bailaban con movimientos gráciles y ligeros y rápidos golpes con el tacón y la punta.

Surgidas en La Mancha en el siglo XV, se extendieron por toda España. En la primera mitad del siglo XVII llegaron a los escenarios teatrales de los «cómicos» y, hasta bien entrado el siglo XVIII, pusieron fin a los interludios, las «tonadillas».
Fueron archivo e inspiración para el desarrollo de nuevos bailes y también son la base para el surgimiento del bolero y los bailes boleros.

Por cierto, la llamada «escuela bolera» fue creada y desarrollada por Ángel Pericet (1877-1944) a finales del siglo XIX y principios del XX a partir de los «bailes boleros», «bailes andaluces» y «bailes de palillos» de los siglos XVIII y XIX, con una gran influencia del ballet clásico, lo que le confirió un estilo «clásico» modificado. La familia Pericet continuó desarrollando y cultivando la Escuela Bolera, hoy conocida por su fuerte estilización.

Volviendo a las sevillanas: en Andalucía, las seguidillas dieron lugar a las seguidillas sevillanas, que más tarde se denominaron simplemente sevillanas. Existía y existe un gran número de variantes en todas las tonalidades utilizadas también en el flamenco: mayor, menor y la tonalidad flamenca (modo flamenco – frigio) con introducciones y melodías muy variables, pero siempre con la misma estructura de las estrofas y el correspondiente «bienparao», la pose final de los bailarines.

Y aquí hay una voz tradicional de castañuelas, una vez como partitura y otra con la onomatopeya habitual. El preludio y los interludios de la música son, como se ha escrito anteriormente, muy diferentes en estilo y duración. Es un compás de tres tiempos, un compás de 3/4, pero en la danza se suelen contar 2 compases como uno, es decir, 6 tiempos, o un compás de 6/4. Por lo tanto, hay que escuchar cuándo comienza el baile. Al contar el compás de 3/4, la voz de las castañuelas comienza en el 1 y el primer paso en el 2; al contar el compás de 6/4, la voz de las castañuelas comienza en el 4 y el primer paso de baile en el 5.

Castañuelas por Sevillanas con onomatopeya

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